Recuerdo el frío de aquellas noches, la soledad acompañada … las caricias perdidas, el corazón olvidado, el llanto que mojaba mi almohada … lo recuerdo cada mañana.
Tantas madrugadas asomado a tu ventana y tan pocas miradas. Te vi desde tan lejos y tú desde tan cerca ni siquiera me mirabas.
He dormido en el hielo, he dormido en el olvido, me he recostado entre lágrimas … pero de cuanto he pasado lo más duro es dormirme engañado mientras tú soñabas.
Si os explicara cuanto he pasado refugiado en mi cama … si os lo explicara no entenderías nada. Quizás porque ni el que lo cuenta entiende como pudo pasar congelado tantas madrugadas.
martes, 24 de febrero de 2009
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